Tumores espinales o medular

La médula espinal se considera el tejido nervioso más extenso del cuerpo humano. Con un peso de aproximadamente 30 gramos, la médula espinal alcanza la longitud de unos 45 cm.

Se localiza en el conducto raquídeo dentro de las vértebras. Se extiende desde el agujero magno, a la altura de la primera vértebra cervical hasta la primera o segunda vértebra lumbar. A partir de esta,  hasta el sacro coxis, se encuentra la cola de caballo formados por cientos de nervios originados de la medula. En esta zona se originan diversos tipos de tumores.

Los tumores que comienzan en el tejido medular se denominan tumores medulares primarios. Se dividin en 4 grados de acuerdo a si malignidad.

Los tumores por fuera de la medula o extra medulares, por lo general son benignos y los mas frecuentes son Meningiomas o Neurinomas.

La mayoría de los cánceres de la médula espinal son cánceres metastásicos o secundarios, lo que significa que surgen de los cánceres que se han extendido a la médula espinal. Los cánceres que pueden generar metástasis en la médula espinal incluyen pulmón, mama, próstata, cabeza y cuello, ginecológico, digestivo, tiroides, melanoma, carcinoma de células renales y otros.

Síntomas y Diagnóstico Clínico

Los síntomas pueden abarcar:

  • Alteraciones sensitivas como pérdida de la sensibilidad fundamentalmente en las piernas acompañado, en ocasiones, por dolor fulgurante en las piernas, sensación de frío en las piernas, manos o pies fríos, o bien sensación de frío en otras áreas.
  • Dolor de espalda que empeora con el tiempo. La zona en la que es más frecuente la a parición de este síntoma es en la mitad o en la parte inferior de la espalda, generalmente, el dolor es severo y no mejora con analgésicos, empeora al acostarse, empeora con esfuerzo, tos y estornudo. Puede irradiarse a la cadera, miembros inferiores o superiores o a todas las extremidades o puede permanecer en la columna vertebral.
  • Puede acompañarse de incompetencia de los esfínteres, por lo que puede aparecer incontinencia fecal o urinaria. Otro síntoma secundario a estos tumores son los espasmos o contracciones musculares (fasciculaciones) y alteración de la función muscular como disminución de fuerza y dificultad para la marcha.

Estudios radiológicos que aportan información más precisa:

  • Radiografía simple de Columna
  • Punción lumbar
  • Tomografía Axial de Columna (escáner o TAC)
  • Resonancia Magnética Nuclear (RMN)

Tratamiento

El objetivo del tratamiento es reducir o prevenir el daño a los nervios por la presión o compresión de la médula espinal.
El tratamiento se debe suministrar rápidamente. Cuanto antes se presentan los síntomas, más rápido se necesita el tratamiento para prevenir una lesión permanente. Cualquier dolor de espalda nuevo o inexplicable en un paciente con cáncer se debe investigar a fondo.

Los tratamientos abarcan:
Corticosteroides (dexametasona) que se pueden administrar para reducir la inflamación y la hinchazón alrededor de la médula espinal.
Puede ser necesaria la cirugía con el fin de aliviar la compresión sobre la médula espinal. Algunos tumores se pueden extirpar completamente; en otros casos, se puede extirpar parte del tumor para aliviar la presión sobre la médula espinal.
Se puede utilizar radioterapia con la cirugía o en lugar de ésta.
No se ha demostrado que la quimioterapia sea eficaz contra los tumores medulares, pero se puede recomendar en algunos casos.
La fisioterapia puede ser necesaria para mejorar la fuerza muscular y la capacidad para desenvolverse de manera independiente.